Nadie da charlas sobre internet hoy. Internet sigue importando, solo que ahora es el aire donde las charlas ocurren. Pasó tan despacio que casi no lo notamos: un día era el tema, al siguiente era el contexto.
Con la IA está pasando lo mismo, y más rápido.
Esta semana di cinco charlas sobre temas distintos (educación, negocios, diseño de futuros, el trabajo que viene) y en todas apareció la inteligencia artificial sin que fuera el título de ninguna. Vive ahí, en el fondo de cada conversación.
Cuando una tecnología se convierte en contexto, la pregunta cambia: de qué puede hacer la herramienta a qué vamos a hacer nosotros con ella.
En una de esas charlas, alguien contó que entregaron licencias de IA a todo un equipo. Meses después, casi nadie las usaba de verdad. La herramienta funcionaba. Se saltaron la parte humana: nadie acompañó el miedo ni ayudó a construir criterio.
Una ejecutiva financiera me lo dijo sin rodeos: “me da susto”. La respuesta fue arrancar al revés: que la IA le muestre opciones antes de que decida. Que se gane la confianza una pieza a la vez.
Era un problema de criterio. Las licencias resuelven el acceso. Pero alguien tiene que decidir con qué tareas empieza cada equipo, y quién acompaña a los que todavía tienen miedo de equivocarse.
La inteligencia artificial ya no es el tema.
Somos nosotros.



Super importante, tener claro el para qué y el por qué antes de empezar a difundir la herramienta, para que todos pueden entender que su propósito es potenciar capacidades, al menos asi la he usado yo.
Vital, ahora más que nunca, en donde una máquina está “pensando por nosotros” entregarle al equipo, el conocimiento, habilidades y práctica necesaria para que sea prioridad el discernimiento y criterio sobre que, como y alcance de la IA dentro de los procesos.
Y ahí también entra el ago importante, los procesos que tenemos en las compañías son los que deberíamos tener? Que debemos eliminar?; sentarnos a reflexionar sobre decisiones realmente duras para, entonces ahí entrar hablar de optimización, aplicación de software, automatizaciones y ahora de AI.