El consejo que te están vendiendo
Hay un formato que se está volviendo muy popular: alguien con credenciales invita a un empresario, le hace preguntas, le da “ideas”, le señala riesgos, le sugiere pasos siguientes.
Suena a consultoría. Se siente como orientación desinteresada.
Pero al final, casi siempre hay un enlace. Un “si quieres explorar esto con nosotros”. Un servicio esperando al otro lado de la conversación.
Es llegar con las respuestas listas antes de entender el negocio. Es usar el marco de la consultoría para vender tranquilidad en lugar de fricción real. Es que el cliente se vaya sintiéndose orientado cuando en realidad solo escuchó un template aplicado a su industria.
Y la figura que protagoniza ese formato también me genera preguntas.
Tiene credenciales. Fundó algo. Salió en algún programa. Tiene miles de seguidores que aplauden cada post. Y cuando habla de inteligencia artificial, suena profundo.
Pero si escuchas con cuidado, lo que oyes son tips de 2023 empacados como si fueran 2026.
Steve Ballmer lideró Microsoft en uno de sus mejores momentos. Pero no vio el iPhone. No porque fuera tonto. Sino porque quien ha sido relevante en un mundo tiende a creer que ese mundo no va a cambiar tan rápido.
El pasado no te absuelve.
Haber fundado algo, haber salido en algún programa, tener miles de seguidores que validan cada post — nada de eso garantiza que estás viendo la realidad de hoy.
Usar tecnología para generar valor verdadero es lento, incómodo, y requiere entender el problema antes de abrir la boca.
Eso rara vez cabe en un video de veinte minutos con enlace en la descripción.
¿Cómo distingues el consejo que te orienta del que solo te hace sentir orientado?


