El humano de adorno
Muchas empresas pusieron un humano al final del flujo de Inteligencia Artificial (IA). Alguien que revisa, que aprueba, que firma. Un sello de goma con título.
Le llaman “human in the loop”. Pero el loop no pasa por él. Pasa alrededor.
Confundimos supervisión con presencia. Y presencia con criterio.
Un humano que solo aprueba lo que ya decidió el algoritmo no está en el loop. Está en la foto.
El problema no es que falten más personas. Es que sobran gallinas y faltan cerdos.


