El plan no sobrevive
¿Cuántos casos de uso necesitas mapear antes de empezar? La respuesta correcta es cero.
El General Patton lo sabía: ningún plan de batalla sobrevive el primer contacto con el enemigo. Lo que importa es claridad de misión, resiliencia, y la habilidad de actuar decisivamente mientras las condiciones cambian.
La IA está cambiando todo. Excepto que no sabemos exactamente cómo.
Y la tentación es controlar. Mapear todos los casos de uso. Predecir qué flujos serán más afectados. Escribir el manual perfecto de cómo debería usarse la IA.
Pero ese manual no va a sobrevivir el primer contacto con la realidad.
Porque la IA no funciona como las herramientas que conocíamos. Cada equipo va a descubrir algo diferente. Cada persona va a encontrar su propio atajo. Y lo que funciona en un proyecto puede fallar en el siguiente.
Entonces, ¿cuál es el plan?
La misión es clara: que la IA genere valor real. Que acelere personalización. Que nos acerque al mercado. Que desbloquee eficiencia.
“La Carta a García” lo resume: un soldado recibe una misión imposible sin mapa ni instrucciones. Solo la misión y la confianza de que podía cumplirla.
La carta llegó.
No porque alguien escribió el plan perfecto. Sino porque alguien entendió la misión y tuvo la iniciativa.
Ese es el liderazgo que necesitamos ahora.
No micromanagement disfrazado de “gobernanza de IA”. No manuales de 47 páginas sobre cómo escribir prompts.
Confía en tu equipo para experimentar, fallar, aprender, y construir algo que tú no imaginaste.
Porque si intentas predecir cada movimiento, ya perdiste.
La IA no se trata de perfección. Se trata de velocidad, iteración, y creatividad distribuida.
Y eso requiere líderes que entiendan que su trabajo no es controlar el camino.
Es crear la plataforma para que el equipo pueda encontrarlo.
Claridad de misión. Confianza en la gente. Capacidad de actuar mientras todo cambia.
El plan no sobrevive.
Pero la misión sí.


