El punto y coma
Saber usar un punto y coma no es señal de que escribiste con IA. Es señal de que leíste.
Hay listas que te enseñan a detectar si algo está escrito con IA.
Hay una que me sorprendió: el punto y coma.
No el em dash, que es raro y técnico y uno entiende la confusión. El punto y coma. Ese signo que aprendes en el colegio. Que aparece en García Márquez, en Borges, en cualquier libro que hayas terminado.
Ahí está el problema.
Porque saber usar un punto y coma no es señal de que escribiste con IA. Es señal de que leíste. De que alguien, en algún momento, te enseñó con el ejemplo cómo funciona una pausa que no es punto pero tampoco es coma.
Saber escribir es saber leer.
Porque algunas de estas listas las construyen personas que no leen sino que resumen. Que le pasan textos y libros enteros a la IA y le piden los puntos clave. Que confunden procesar con entender.
Desde ahí, el punto y coma parece sospechoso.
Desde ahí, cualquier cosa que no reconoces parece generada.
El detector de escritura artificial más confiable no es una lista de patrones. Es haber leído lo suficiente para saber distinguir una idea de su ausencia.
Decirle a la IA que evite el punto y coma es cosmético. No cambia si hay pensamiento adentro o no.
Si no tienes eso, no tienes criterio. Tienes una lista.


