El segundero honesto
Un detalle de un ícono dice más sobre diseño honesto que la mayoría de los manifiestos que hemos leído.
El ícono del reloj en el iPhone tiene una manecilla de segundos que se mueve suave, continua, como un reloj mecánico de verdad.
Cuando activas el modo de bajo consumo, da saltos. Un segundo. Otro segundo. Como un reloj de cuarzo.
Nadie te lo dice. No hay notificación. No hay explicación.
El teléfono simplemente muestra lo que puede hacer en este momento.
Hay algo honesto en eso. No finge tener energía que no tiene. No mantiene la apariencia a cualquier costo. Ajusta lo que muestra según sus recursos reales.
Diseñar coherencia es más difícil que diseñar apariencia. Lo primero exige límites. Lo segundo solo exige maquillaje.
Y nosotros casi siempre elegimos el maquillaje.
Cuando tenemos menos capacidad, más presión, menos tiempo, a menudo es cuando más intentamos aparentar que el segundero sigue siendo suave. Que todo fluye igual que siempre.
El detalle de Apple no es el movimiento. Es la coherencia entre el estado interno y lo que se muestra hacia afuera.
¿Cuántos sistemas que diseñamos siguen moviendo el segundero suave cuando ya no tienen energía?


