La semana pasada llegaron Fable 5.1 y GPT-6 Astra, con dos días de diferencia. Y veinte dólares al mes empezaron a sentirse pequeños.
Los dos llegan con letra pequeña. Uno se cobra aparte del plan. Al otro lo probé haciendo un ajuste en una de mis apps de iOS y el límite me duró minutos. Apenas empezamos a trabajar con estos modelos y ya estamos mirando cuánto nos queda.
Entiendo la molestia. Pero me quedé pensando en la cuenta que hacemos después.
Comparamos cuánto cuesta un millón de tokens, cuántos mensajes nos deja mandar. Podemos explicar con precisión cuánto cuesta pedir una respuesta. Nos cuesta más decir cuánto valió recibirla.
Pensemos en un equipo a punto de dedicarle tres semanas a una funcionalidad. El modelo revisa el problema y descubre que esa funcionalidad ya está cubierta por una herramienta que el equipo usa. Lo verifican. Tiene razón. Cambian el plan antes de empezar.
Si esa revisión cuesta treinta dólares más con el modelo caro, ¿contra qué los ponemos? ¿Contra la tarifa del otro modelo? ¿Contra las tres semanas que el equipo estaba a punto de gastar?
Medimos por token porque todavía tratamos al modelo como electricidad. Algo que se consume y se factura por unidad. Pero cuando un consultor nos ahorra tres semanas de trabajo, su tarifa por hora apenas cuenta una parte de la historia. Con el modelo tendríamos que hacer esa misma cuenta.
El precio alto por sí solo no demuestra nada. Si el modelo barato encuentra lo mismo, el gasto adicional sobra. Y que una herramienta pueda pagarse sola no significa que todos tengan cómo pagarla hoy.
Pero para quien puede elegir queda una pregunta: cuánto vale mejorar esa decisión concreta. Algunas apenas necesitan una respuesta rápida. Otras comprometen meses de trabajo.
Tratarlas como si valieran lo mismo también es una forma de desperdiciar dinero.
La factura del modelo llega con fecha y decimales; las tres semanas perdidas aparecen repartidas entre reuniones, sueldos y un proyecto que se atrasó, y nadie las junta en un solo renglón.
Sabemos cuánto costó la respuesta. Casi nunca hacemos la cuenta de cuánto costó seguir equivocados.
P.D.
Fable 5.1 salió el 1 de septiembre y Astra el 3. Las condiciones de acceso por plan están en la ayuda de Claude y en la de Codex. OpenAI dice además que Astra usa menos tokens y termina costando menos por tarea en algunas de sus evaluaciones; es un resultado de sus propias pruebas, no una garantía para cualquier trabajo.


