El CEO de Klarna dice que lleva veinte años haciendo vibe coding. Le describía a su equipo lo que quería y semanas después revisaba el prototipo. Ahora se lo describe a una IA y lo tiene en minutos.
Yo vengo diciendo algo parecido desde que tenía mi equipo de IG Apps: me sentaba al lado de Jhon, de Esteban o de Juan Pablo y veía cómo iban creando mientras yo les describía la idea.
Visto así, tú también llevas años en esto, porque dirigir es describir lo que quieres y esperar a que aparezca. La máquina responde más rápido que tu equipo. Una descripción floja le sale igual de floja a los dos.
Yo lo explico con una guitarra.
Una cuerda vibra porque está sujeta en los dos extremos, y esa tensión es la que produce la nota. Suelta la cuerda y te queda un hilo que cuelga.
En el vibe coding, lo que sujeta la cuerda es un documento. Se llama PRD (Product Requirements Document) y dice qué vas a crear y para quién, antes de pedirle una línea a la máquina.
En Vibe Coding sin mitos le dediqué un capítulo entero, y lo cerré con una sección sobre spec driven development, que es el nombre que los equipos técnicos le dan a esa misma cuerda.
Ese documento es de negocio. Lo escribe mejor quien conoce el problema que hay que resolver, y esa persona suele estar más cerca de la gerencia que del teclado.
Cuando tu equipo te diga que hace vibe coding, pídele ver el PRD. Ahí se nota si la cuerda está tensa.
¿Quién lo escribe en tu empresa?


