Leer antes de firmar
La IA no te volvió mediocre. Llegaste así. Lo que hizo fue darte la velocidad para repetirlo cien veces al día sin que se notara.
La IA amplifica lo que ya eres. Si llegas con criterio, te potencia. Si llegas con la inercia de hacer lo mismo más rápido, perfecciona tu mediocridad.
Y la versión más incómoda: no es que no entiendas lo que salió. Es que ya no quieres la fricción de entenderlo. Leerlo te obligaría a juzgarlo. Juzgarlo te obligaría a tener una opinión propia, exactamente lo que la IA prometió ahorrarte.
Por eso “te están usando a ti” no es metáfora. Tu rol en la cadena es el de la firma.
La pregunta no es qué tan buena es la IA. Es qué estás dispuesto a leer antes de firmarlo.
Leer no es revisar ortografía. Leer es recuperar el mando.
En pocas semanas sale Inteligencia Artesanal: 101 apuntes para trabajar con IA sin perder tu cabeza. Este es el apunte 001. Faltan cien.


