Hoy Borges cumpliría ciento veintisiete años.
Entre las ideas que traía para hoy (una cita falsa que circula en LinkedIn, el tráfico de las seis de la mañana) me quedé con esta: dos cuentos suyos que funcionan como espejos exactos de lo que hoy llamamos IA.
El primero es Pierre Menard, autor del Quijote. Menard reescribe el Quijote entero, palabra por palabra, letra por letra. El texto que produce es idéntico al de Cervantes. Sin embargo, para Borges, es un libro completamente distinto. Más rico. Porque Menard llegó a esas palabras por un camino distinto, con un criterio distinto detrás.
Lo escribió antes de que existiera la primera computadora. Dos textos pueden ser indistinguibles en la superficie. Lo que los separa no es la palabra: es lo que hay detrás de la palabra. Ese es el problema real del contenido generado por IA hoy. El output puede ser perfecto y seguir estando vacío, porque falta el recorrido que le da sentido.
El segundo espejo es más melancólico: Funes el memorioso. Un hombre que después de un accidente lo recuerda todo, sin excepción, y por eso mismo no puede pensar.
Pensar es olvidar lo irrelevante. Es tener criterio sobre qué guardar y qué soltar.
Se nota en el Second Brain que medio internet está construyendo ahora con Claude o ChatGPT: cada nota, cada reunión, guardada para no perder nada. El archivo crece. La memoria es perfecta. Pero nadie decide qué de todo eso merece volver a la superficie.
Ahí está la otra cara: la herramienta que todo lo recuerda no reemplaza al que sabe qué merece ser recordado.
No tienes que elegir entre ser Menard o ser Funes.
Puedes ser los dos en la misma tarde: output vacío sin recorrido detrás, memoria completa sin criterio que lo filtre.
La pregunta no es cuál de los dos eres.
Es si puedes notarlo mientras trabajas.



Definitivamente Borges es uno de mis escritores favoritos. Aprendí a leer solo y desde los 3 años, es probablemente una de las actividades que más disfruto. Se me hace muy interesante como hilas esos cuentos, que desde luego conozco, con tu visión sobre la IA. En algún momento lo pensé, y creo que a la mayoría nos ha pasado. Cómo poder filtrar todo ese cúmulo de información que nos brinda la IA cuando hacemos cada pregunta, pues a veces no es que la información proporcionada no sea interesante, pero es más bien la capacidad humana para discernir con que nos debemos de quedar y con que no. Y es una pena porque a veces mucha de esa información se perderá como decía el androide de “Blade Runner” (En la película original, que es una joya): “Como lágrimas en la lluvia” 🤷🏻♂️