Habla dos idiomas al tiempo. El de la tecnología y el del negocio. El de la estrategia y el de la operación. El de los datos y el de las emociones.
Sueña con la cabeza en lo que todavía existe solo en papel. Camina con los pies en la operación de hoy.
Escucha antes de evangelizar. Nombra el miedo. Sin juzgarlo.
Traduce la ansiedad en curiosidad. La resistencia en conversación. La herramienta en hábito.
Haz el futuro habitable. Deseable. Posible. Cercano.
La organización cambia cuando alguien mira a otra persona y le dice: probemos juntos. Sé esa persona.
Abre caminos donde todavía hay monte.
Usa la tecnología con intención. Con oficio. A mano.
Las empresas llevan años cazando unicornios. Dejemos de cazar. Empecemos a formar.
Empieza contigo.
P.D. El unicornio es un concepto de Mauro Porcini en The Human Side of Innovation: el talento raro, casi imposible de encontrar, que las empresas siguen buscando. Con los años Porcini descubrió que su lista servía más para formar unicornios adentro que para cazarlos afuera. Aquí lo traigo al terreno de la inteligencia artificial.


