Ustedes ya conocen a mi equipo: Claudia, Roz y Sofía. Cada uno tiene memoria y proyectos a su cargo. Siguen trabajando cuando cierro el computador. Roz hasta le ayuda a Marcela, mi esposa, con sus pendientes.
Los armé a mano hace meses.
Hace poco todos hablábamos del segundo cerebro. Hoy se habla de la IA como chief of staff: un colega que lleva nuestros pendientes y retoma el hilo de ayer.
En pocos meses, Dorsey, SpaceXAI (antes xAI), Meta y OpenAI lanzaron agentes con nombre propio.
El segundo cerebro recordaba. El chief of staff actúa. Con él cambia el cargo, porque cambia qué le entregamos y en qué empleamos la semana. Rediseñar los roles de la empresa empieza por rediseñar el nuestro.
En mi taller uno escanea fuentes y verifica cada cita. Otro arma el radar de lo que pasó esta semana. Otro escribe, diseña y deja lista la pieza de Keyba, la empresa de Marcela. Todos esperan mi firma para publicar.
Yo me quedé con decidir qué vale la pena hacer y responder por lo que tiene riesgo. El resto tiene nombre y vive en mi equipo. El artista dirige el taller.
Esta semana probemos con la agenda: separemos lo que solo nosotros decidimos de lo que un agente puede llevar.
Tengo un equipo que nunca duerme. El que necesita descansar soy yo.


