Pagaste por un informe. Te entregaron un horóscopo. Hay gente que cobra por decir “todo podría pasar”. Los llaman consultores. También los llaman futuristas.
Dirijo un centro de futuros. Trabajo con escenarios todos los días y sé lo que cuesta escribir “va a pasar” y lo barato que sale escribir “podría pasar”.
Esta semana leí un artículo sobre IA y empleo. Perdí la cuenta de los podría.
Cada uno es un seguro. Si pasa, lo dijeron. Si no pasa, también. El que escribe queda cubierto y tú quedas igual que antes de abrir el documento.
Jugamos a las reflexiones y nos escondemos en los podría.
Tú recibes textos así cada semana. Diez páginas de escenarios y ninguna frase donde alguien apueste algo. El riesgo se queda contigo, la cobertura se la llevan ellos.
Un escenario sirve para pensar. Una apuesta sirve para decidir.
Toma el último documento que llegó a tu escritorio y busca una sola frase que su autor no pueda retirar después.
Si la encuentras, esa persona vale un café.


